Más que quién se equivocó, qué pasó

«¿Por qué será así?» ¿has repasado esa escena una y otra vez con esa pregunta? Aquí no adivinamos intenciones. Empezamos por las palabras y las conductas que hubo de verdad.

Deja un momento a un lado la tarea de descifrar o cambiar lo que piensa la otra persona y mira el límite que vas a mantener.

Con las palabras y conductas que comprobaste tú, dedica la energía a proteger tu día a día y tu seguridad.

Las ideas y los gustos pueden ser distintos. La conducta que ignoró tu negativa no se despacha como una «diferencia».
22 escenas para pensar Mira desde las diferencias de ideas hasta el límite que vas a mantener.
La diferencia y la forma de actuar Mira las conductas sin dar por sentadas las intenciones.
Ver las referencias utilizadas

Esta herramienta no diagnostica a nadie ni saca conclusiones legales. Sirve para separar las ideas distintas de las conductas que ignoraron tu decisión, y para encontrar lo que puedes decidir tú ahora.

La violencia, las amenazas, el acoso, la coacción sexual, la vigilancia del móvil o de las cuentas y el control del dinero y de tus desplazamientos no se pueden despachar como una diferencia de carácter. Si ha pasado algo así, comprueba primero una distancia segura y la ayuda disponible.