La distancia que protege tu día
Solo con que se le tuerza el gesto, ¿piensas «¿será por mí?» y te lanzas a dar explicaciones largas?
Que diga que algo le incomoda no convierte el asunto de inmediato en culpa tuya. Comprueba solo lo que hiciste tú de verdad. Entre su estado de ánimo y tu día hace falta una zona de amortiguación.
Piensa en la relación que más te preocupa últimamente. No elijas por una discusión suelta, sino por las escenas que se repiten.
Unos 4 minutos
Las respuestas y el resultado no se guardan ni se envían a ningún servidor.
Comprueba primero la seguridad
Al elegir una respuesta se pasa a la siguiente escena. Solo se para un momento cuando hay que comprobar más la seguridad.
Mi zona de amortiguación, ordenada
Hemos ordenado las escenas que te han movido el día. Aquí es donde toca levantar la zona de amortiguación.
Que a la otra persona le haya incomodado no significa que la culpa sea tuya.
Escenas que comprobar primero
Cómo leer este resultado
Significa que han coincidido pocas escenas. Solo con este resultado no se puede concluir que la relación sea segura.
Han coincidido varias zonas a la vez.
No hace falta que empieces por decidir el nivel de riesgo. Mira solo qué escenas han coincidido.
Escenas para repasar primero
Te mostramos hasta tres situaciones que comprobar primero.
Ver el resto de lo que has marcado
La distancia mínima de hoy
Antes de esforzarte por resolver ya su reacción, fija los hechos comprobados y la distancia que vas a mantener hoy.
Aunque sea la misma relación, si la situación cambia puedes volver a mirarlo.
Esta herramienta no diagnostica a nadie ni saca conclusiones sobre la relación. Es una referencia para ordenar las palabras y conductas que se repiten y tus reacciones de entonces.