20 preguntas de revisión
Con 20 preguntas repasas con calma tus reacciones de estos días y tus conductas de protección.
Es una práctica de protección emocional para cuidarte sin dejarte arrastrar por los reproches. Mira en orden las señales del cuerpo y lo que puedes hacer ahora.
Las palabras que caen encima son como el tiempo: no las decides tú. Lo que sí decides es abrir el paraguas.
Empieza por las señales que aparecen primero en el cuerpo. Separa lo que de verdad se dijo de lo que te toca asumir y comprueba las conductas de protección que ya usas.
No hace falta resolverlo todo hoy. Basta con recordar una situación reciente que te incomodó.
Con 20 preguntas repasas con calma tus reacciones de estos días y tus conductas de protección.
Míralos en orden, desde reconocer las señales del cuerpo hasta las conductas de protección.
Separa lo que ya haces de lo que conviene practicar un poco más.
Las respuestas que elijas no se guardan ni se envían a ningún servidor.
En lugar de aprender a parar la lluvia, has mirado dónde se abre bien tu paraguas y dónde se atasca. Hemos repartido tus 20 respuestas entre las conductas que ya haces a menudo y las que conviene practicar.
Si esto continúa ahora, avísalo a alguien de confianza o a un servicio de orientación. Si hay peligro ahora, ve a un sitio con gente y llama al 091. Si hay heridas o necesitas atención urgente, llama al 112.
Violencia contra las mujeres: 016, 24 horas · Trabajo: Inspección de Trabajo. Asesoramiento jurídico: asistencia jurídica gratuita
Sobre las 20 preguntas
Este número no dice si la relación es segura ni cuánto te has recuperado. Es el reparto en tres grupos de las respuestas que has elegido esta vez.
Mira una a una las cinco varillas del paraguas. En cada área, con 4 preguntas, hemos repartido en tres grupos lo que has elegido esta vez.
Empieza por las preguntas que marcaste como «todavía no me sale» o «rara vez».
Solo con este resultado no damos por sentado por qué te has removido. Si algo se repite, anota lo que se dijo y lo que se hizo de verdad. Mira también si influyen el cansancio, la ansiedad o el desgaste.